¿Qué es el estrés y por qué nos enferma?

Conocé qué es el estrés, los 3 tipos que existen, sus causas reales y cómo afecta tu salud. Todo lo que nadie te explica sobre el estrés crónico.

TRATAMIENTOS NATURALES

9/2/20266 min read

¿Qué es el estrés y por qué nos enferma? Tipos, causas y consecuencias reales

El estrés se convirtió en la palabra del siglo. Lo nombramos todo el tiempo, lo padecemos casi sin darnos cuenta, y sin embargo muy pocas personas saben realmente qué es, cómo funciona en el cuerpo y por qué puede volverse tan peligroso. Lo que la ciencia comprobó es contundente: entre el 70 y el 90% de todas las enfermedades tienen su origen en el estrés o están directamente relacionadas con él. Úlceras, problemas cardiovasculares, enfermedades crónico-degenerativas e incluso ciertos tipos de cáncer aparecen vinculados a este mecanismo que, mal gestionado, destruye la salud desde adentro. En este artículo vas a entender qué es realmente el estrés, qué tipos existen, qué lo produce y qué le hace a tu cuerpo cuando se vuelve crónico.

¿Qué es el estrés? La definición que cambió la medicina

En el año 1936, el Dr. Hans Selye —considerado el padre del estrés— publicó la primera definición científica del término. La describió como "la suma de desgaste causado por toda clase de reacciones vitales a lo largo de la vida". Una definición simple pero poderosa que por primera vez ponía nombre a algo que el cuerpo venía sufriendo en silencio.

La palabra estrés viene del inglés stress, que en castellano significa tensión, carga o esfuerzo. Originalmente equivalía a "fuerza, peso, esfuerzo excesivo", y ese significado físico lo dice todo: el estrés es una carga que el organismo tiene que sostener.

Lo más importante que Selye entendió es que el estrés no es específico de una sola situación. Es la respuesta del organismo ante cualquier solicitud que perturbe su equilibrio normal. Dicho de otra forma: no importa qué lo cause, el cuerpo reacciona siempre de la misma manera.

Cómo responde el organismo ante el estrés

El organismo responde al estrés de forma integrada con tres mecanismos simultáneos:

1. Una actividad psiconeurológica — el sistema nervioso entra en estado de alerta y prepara al cuerpo para actuar.

2. Una adaptación del sistema neuroendocrino — se activa el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que ordena la liberación de hormonas como la adrenalina y el cortisol, reduciendo entre otras cosas el diámetro de las arterias.

3. Una reacción psicosomática — mente y cuerpo funcionan como una unidad. Esta palabra viene del griego psico (mente) y soma (cuerpo), y explica por qué el estrés emocional termina produciendo enfermedades físicas reales.

El estrés no es algo que "pasa en la cabeza". Es un proceso biológico concreto que afecta órganos, sistemas y tejidos de todo el cuerpo.

Los 3 tipos de estrés que existen

No todo el estrés es igual ni tiene los mismos efectos. El libro de terapias naturales del Dr. Selye distingue tres tipos:

Eustrés — el estrés positivo

Es un estrés positivo o saludable. Es la tonicidad o tensión necesaria para llevar a cabo una actividad. Nos provee el impulso emocional para enfrentar los desafíos del día a día y, lejos de dañar, es lo que nos da energía para actuar. El eustrés anticipa el peligro y le da al individuo el impulso necesario para evitarlo.

Distrés — el estrés dañino

Es cuando el estrés alcanza un nivel perjudicial. La persona ya no es capaz de enfrentar los eventos que lo producen y le cuesta adaptarse a las circunstancias. Existe un estímulo fuerte que lleva más tiempo y gasto de energía de lo normal para adaptarse. Es el tipo de estrés que enferma.

Hipostrés — el estrés por depresión

Es una persona que vive en una zona donde se mueve con drogas depresoras o que directamente está deprimida. Es la respuesta neurovegetal sin gasto energético importante para esa respuesta. Es la ausencia de respuesta ante los estímulos de la vida.

¿Qué causa el estrés? Las fuentes más frecuentes

Cualquier situación, hecho o agente que por su inestabilidad, cambio continuo o intensidad y duración puede ser considerado un agresor de nuestra unidad psicosomática. Las causas se agrupan en varios niveles:

Económico y laboral
Las tensiones más frecuentes surgen cuando queremos mejorar la productividad, la calidad, nos encontramos con nuevas formas de trabajar o recibimos una responsabilidad mayor. La competitividad excesiva y el apuro constante de los días modernos son de las principales fuentes de estrés de nuestra época.

Familiar y social
Las circunstancias de cambio imprevistas o dolorosas, como el fallecimiento o separación de un ser querido o la pérdida del empleo, pueden provocar un gran desequilibrio emocional y físico con consecuencias imprevisibles para la salud. En USA el 67% de los divorcios son a causa del estrés.

Individual e interior
La inseguridad, el miedo, la envidia, los celos, los sentimientos de culpa e insatisfacción general. A menudo nos sumergimos en estrés por un equivocado sentido de la autosuperación, luchando contra reloj con nuestro entorno queriendo competir a cualquier costo con las exigencias de una sociedad saturada de materialismo y ambición.

El ruido
Uno de los mayores generadores de estrés que pocas veces se menciona. La captación de ondas sonoras desagradables, constantes, estridentes o exageradas causa en el receptor una perturbación fisiológica y psicológica de menor o mayor grado. El tráfico urbano, la música fuerte y constante, los teléfonos o timbres, los contaminantes estresantes más comunes, producen el llamado síndrome del decibel: se dilatan las pupilas, las mucosas quedan más secas, hay palidez en el rostro y espasmos intestinales.

Espiritual y moral
Muchos sienten una gran inseguridad interior porque no tienen un sostén espiritual. La falta de propósito y de valores sólidos también genera estrés crónico de fondo, muchas veces no reconocido como tal.

Pensamientos negativos internos
Las causas también pueden ser internas: pensamientos de duda, odio, rencor, frustración. También las comparaciones con quienes tienen otra experiencia, fuerza física o medios, dejándose llevar por la envidia o los celos. Y restar importancia al cuidado de la propia salud, sufriendo las consecuencias.

Las consecuencias del estrés en el cuerpo y la mente

Las respuestas del estrés son de carácter muy variado. Se clasifican en cuatro grupos:

Físicas
Piel enrojecida o con erupciones, boca seca, tendencia a las diarreas. En casos más severos, el estrés activa el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, reduciendo la secreción de ciertas hormonas y el diámetro de las arterias. Cuidar la presión arterial es una de las formas más concretas de contrarrestar este efecto: Hábitos naturales que reducen la presión arterial hoy
. En la mujer puede generar alteraciones en los vasos con tendencia a hemorragias, y espasmos intestinales e incluso una alteración general en todo el ser.

Mentales
Cuando se tiene que presentar un examen o enfrentar una situación de alta exigencia, se manifiesta ansiedad, depresión o inhibiciones. La persona ya no es capaz de alcanzarse a las circunstancias que la rodean.

Sociales
Una persona tensa puede dejar estresados a todos los que la rodean en la casa. El estrés se contagia y genera conflictos en el entorno familiar y social. Sentimientos de culpa y duda que se proyectan hacia afuera.

Espirituales y morales
Sentimientos de culpa, duda, pérdida de sentido y de propósito. El estrés crónico vacía emocionalmente a la persona y la desconecta de sus vínculos más profundos.

El estrés y las enfermedades psicosomáticas

El concepto de psicosomático viene del griego psico (mente) y soma (cuerpo), y explica algo fundamental: somos una unidad, no piezas separadas. A partir de allí se desencadenan enfermedades físicas, ya que somos una unidad psicofísica. Lamentablemente esto no siempre se reconoce en la medicina convencional.

Un gran número de enfermedades que se desarrollan en nuestro organismo tienen su origen en el estrés: enfermedades cardiovasculares, problemas crónicos degenerativos, úlceras e incluso cáncer. Para entender en profundidad cómo el estrés crónico prepara el terreno para el cáncer: El estrés crónico podría preparar tu cuerpo para el cáncer , según importantes estadísticas realizadas en Europa y EE.UU. La prevención es el mejor remedio, y conocer su propio ser y la incidencia del estrés en la salud es el primer paso para cuidarse.

Preguntas frecuentes sobre el estrés

¿El estrés puede causar enfermedades físicas?
Sí. Entre el 70 y el 90% de las enfermedades tienen relación directa con el estrés. No es una exageración: es lo que comprueban décadas de investigación médica.

¿Cuál es la diferencia entre eustrés y distrés?
El eustrés es el estrés positivo que nos da energía para actuar. El distrés es el estrés dañino que supera nuestra capacidad de adaptación y termina enfermando el cuerpo.

¿El ruido puede causar estrés?
Sí. El ruido constante y estridentes es uno de los mayores generadores de estrés. Produce el síndrome del decibel con síntomas físicos concretos como espasmos intestinales, mucosas secas y dilatación de pupilas.

¿El estrés se contagia?
De cierta manera, sí. Una persona bajo estrés intenso puede estresar a quienes la rodean, generando un círculo de tensión en el entorno familiar y social.

¿Se puede vivir sin estrés?
No completamente, ni es deseable. El eustrés es necesario para funcionar. Lo que hay que evitar es el distrés crónico, que es el que deteriora la salud a largo plazo.

El estrés no es un invento moderno ni una excusa. Es un mecanismo biológico real que, cuando se vuelve crónico, tiene consecuencias serias sobre el cuerpo y la mente. Entender qué es, qué tipos existen y qué lo produce es el primer paso para salir del piloto automático y empezar a gestionarlo con inteligencia. En el próximo artículo vas a descubrir cómo el estrés afecta específicamente durante el embarazo y qué podés hacer para protegerte de forma natural.