Valeriana: qué le pasa a tu cuerpo cuando la tomás cada noche
La valeriana calma los nervios y mejora el sueño, pero hay cosas que pocos saben. Conocé cómo prepararla, las dosis exactas y cuándo evitarla.
PLANTA MEDICINALES
9/7/20266 min read
Valeriana: qué le pasa a tu cuerpo cuando la tomás cada noche
La valeriana es una de esas plantas que todo el mundo menciona cuando el tema es el insomnio o los nervios, pero muy pocas personas saben realmente cómo funciona, qué parte de la planta se usa, cómo prepararla bien o cuándo conviene evitarla. En este artículo vas a encontrar todo eso explicado de forma clara, sin tecnicismos innecesarios y con información respaldada tanto por la ciencia como por el uso tradicional que llevan siglos aplicando distintas culturas.
¿Qué es la valeriana?
La valeriana (Valeriana officinalis L.) pertenece a la familia de las Valerianáceas. Es una planta perenne que crece hasta un metro de altura, con tallo hueco y redondo, hojas con bordes recortados y dentados de sabor amargo, y flores pequeñas de color blancuzco dispuestas en coronas. Se la encuentra naturalmente en zonas frescas y sombreadas, en bosques y prados de montaña.
En Argentina y toda América Latina se la conoce como valeriana, pero tiene otros nombres curiosos. En muchos países de habla hispana también se la llama "hierba de los gatos", porque estos animales se sienten atraídos fuertemente por su olor. En alemán se la llama Badrian, en inglés Valerian y en ruso Valerianka.
Un dato que sorprende a mucha gente: cuando la valeriana está fresca no tiene un olor particular, pero cuando se seca desprende un olor fuerte y bastante desagradable. Eso es completamente normal y no afecta para nada sus propiedades.
La parte que se usa con fines medicinales es el rizoma, que es una especie de raíz subterránea. Se cosecha en primavera o en otoño, pero solo de plantas que tengan entre dos y tres años de vida, porque recién ahí concentran la mayor cantidad de principios activos. Luego se seca al sol y se conserva a la sombra.
Cómo actúa la valeriana en el cuerpo
La valeriana no actúa a través de un solo compuesto sino gracias a la cooperación de todos sus principios activos juntos. Eso la hace diferente a un medicamento sintético que aísla una sola molécula. Entre sus componentes más importantes están el ácido valeriónico, alcoholes, ésteres, alcaloides y ácido málico.
Lo que hacen estos compuestos en el organismo es actuar sobre el sistema nervioso central de forma calmante. En términos simples: ayudan al cerebro a frenar la hiperactivación que genera el insomnio, la ansiedad y el estrés. No lo "apagan" como haría un somnífero, sino que modulan esa actividad de forma más gradual y natural.
El libro de plantas medicinales que usamos como referencia lo describe muy bien: la valeriana es el ejemplo clásico de que la acción terapéutica de una planta es justificable solo con su complejo completo, no con uno solo de sus principios activos por separado.
Sus propiedades principales son tres: sedante y calmante, antiespasmódica (relaja la musculatura involuntaria) y reguladora de la presión arterial.
Para qué sirve la valeriana: indicaciones concretas
Más allá del insomnio, que es el uso más conocido, la valeriana está indicada para:
Insomnio y estados nerviosos: es su uso más documentado. Ayuda a conciliar el sueño y a reducir los despertares nocturnos, especialmente cuando el problema tiene un origen nervioso o emocional.
Ansiedad y nerviosismo: reduce la respuesta del organismo ante situaciones de estrés, generando una sensación de calma sin producir sedación durante el día cuando se usa en las dosis correctas. Para entender en profundidad qué es el estrés y por qué nos enferma: ¿Qué es el estrés y por qué nos enferma?
Dolores y molestias abdominales de origen nervioso: muchas personas tienen dolores de panza, colon irritable o gastralgias que no tienen una causa orgánica sino que están directamente relacionados con el estrés y la tensión nerviosa. La valeriana actúa sobre ese origen nervioso y alivia esas molestias. Otra planta con propiedades digestivas y calmantes muy valoradas es la manzanilla: Manzanilla: el secreto natural que cuida tu salud cada día
Cólicos abdominales: por su efecto antiespasmódico relaja la musculatura del aparato digestivo.
Hipertensión leve asociada a estados nerviosos: el extracto alcohólico de valeriana baja la presión arterial, según documentan estudios realizados en animales. En personas con hipertensión de origen nervioso puede ser un complemento útil, siempre con supervisión médica. Si querés conocer más hábitos naturales para cuidar la presión arterial: Hábitos naturales que reducen la presión arterial hoy
Cuánto tarda en hacer efecto
Este es uno de los datos más importantes y que menos se explica. La valeriana no actúa en la primera toma. A diferencia de un somnífero de prescripción que funciona esa misma noche, la valeriana necesita un período de adaptación.
Los beneficios más notables sobre el sueño y la ansiedad empiezan a sentirse recién entre los 14 y los 28 días de uso continuo. Algunas personas necesitan incluso cuatro semanas completas para notar el efecto consolidado.
Esto no significa que no funcione. Significa que trabaja de forma diferente: no suprime el sistema nervioso, lo regula. Y esa regulación lleva tiempo. Por eso es fundamental no abandonar el tratamiento en la primera semana pensando que "no sirve".
Cómo preparar la valeriana correctamente: dosis exactas
El libro de plantas medicinales del que tomamos referencia indica tres formas de uso interno:
Extracto fluido
Tomá 1 cucharadita 2 a 3 veces por día, o bien 1 a 2 cucharaditas directamente antes de acostarte. Esta es la forma más práctica y de dosificación más precisa.
Jugo de rizoma fresco
Tomá 1 cucharada antes de acostarte, o 3 a 4 cucharaditas distribuidas durante el día. Esta preparación es menos común pero mantiene todos los compuestos activos de la planta sin procesar.
Infusión
Aunque el libro no detalla la dosis exacta para la infusión, la preparación tradicional es colocar una cucharadita de rizoma seco en una taza de agua caliente, dejar reposar 10 minutos tapado y colar antes de tomar. Se toma preferentemente antes de acostarse.
Un dato importante: en niños las dosis deben ser reducidas según la edad y siempre con consulta médica previa.
Contraindicaciones: cuándo no tomar valeriana
La valeriana tiene un perfil de seguridad razonablemente bueno en las dosis recomendadas, pero hay situaciones en las que hay que tener precaución:
Embarazo y lactancia: no hay estudios suficientes sobre su seguridad en estas etapas. Se recomienda evitarla por precaución.
Dosis altas: a dosis elevadas, la valeriana puede producir depresión de la actividad respiratoria y cardiocirculatoria. Esto no ocurre con las dosis habituales, pero es una razón importante para no excederse ni automedicarse con cantidades mayores a las indicadas.
Enfermedades hepáticas: la valeriana se metaboliza en el hígado. Las personas con disfunción hepática previa deben consultar antes de usarla.
Antes de una cirugía: puede potenciar el efecto de la anestesia. Si vas a operarte, informale a tu médico que estás tomando valeriana.
Combinación con alcohol y sedantes: tanto el alcohol como los sedantes de prescripción actúan sobre el sistema nervioso central. Combinarlos con valeriana puede amplificar los efectos de forma impredecible.
Conducción y manejo de maquinaria: si notás somnolencia residual al día siguiente, evitá conducir o realizar tareas que requieran concentración plena.
El libro también es claro en esto: es conveniente en todos los casos consultar siempre primero con el médico antes de comenzar su aplicación.
¿Cuándo hablar con un médico?
La valeriana puede ser un apoyo valioso, pero hay señales que indican que el problema necesita atención profesional. Consultá si:
El insomnio o la ansiedad persisten después de cuatro semanas de uso.
Notás somnolencia intensa durante el día que interfiere con tus actividades.
Tenés presión arterial alta diagnosticada y querés incorporar valeriana como complemento.
Estás tomando medicamentos de cualquier tipo, especialmente antidepresivos o ansiolíticos.
Los síntomas nerviosos o digestivos son muy frecuentes o intensos.
La valeriana no reemplaza una consulta médica ni el abordaje de las causas que generan el insomnio o la ansiedad. Usarla como apoyo mientras trabajás esas causas es lo más inteligente.
La valeriana lleva siglos acompañando a las personas en momentos de tensión, insomnio y nerviosismo, y no es casualidad. Tiene compuestos activos bien identificados, mecanismos de acción documentados y un uso tradicional que atravesó culturas y continentes. Entender cómo funciona, cómo prepararla bien y cuándo evitarla es lo que marca la diferencia entre usarla con criterio y usarla a ciegas. Con la información correcta, puede ser un aliado real para tu descanso y tu sistema nervioso.
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